Anatomía, Técnica Alexander

Patrón de sobresalto

Cuando hay un ruido fuerte cerca nuestro que no estamos esperando (y muchas veces aunque lo esperemos), respondemos de manera automática con un reflejo llamado “reflejo del sobresalto”. El patrón es más o menos el siguiente (puede tener algunas pequeñas variantes):

  1. Empieza con una contracción en los párpados
  2. La cabeza es lanzada hacia delante
  3. Los hombros se levantan y los brazos se contraen
  4. Los músculos abdominales se acortan
  5. La respiración se detiene
  6. Las rodillas son flexionadas hacia dentro

Patrones de sobresalto:

Debido a que el patrón de sobresalto es muy corto y ocurre de manera inesperada, es difícil de observar y aún más difícil de controlar. El interés de su investigación radica en el hecho de que es el modelo de muchas otros patrones más lentos.

1.- El patrón de sobresalto “clásico”

Startle pattern

Si somos sorprendidos por un sonido estruendoso, reaccionamos mediante una secuencia de respuestas reflejas. Pestañeamos, retenemos la respiración, levantamos los hombros y movemos la cabeza hacia delante en el espacio mientras la tiramos hacia atrás en relación a la columna, apretamos los músculos abdominales y flexionamos las rodillas hacia dentro. Esto es acompañado por la segregación de distintos químicos que aumentan la velocidad de nuestra presión cardíaca y vuelven nuestra respiración más rápida y corta. En esta condición, somos temporalmente más fuertes y entramos en un estado de “hiper-alerta”. Esto es muy bueno si queremos escapar de un auto que está por atropellarnos, pero resulta bastante contraproducente si lo que queremos es tocar un instrumento musical.

2.- Patrón de sobresalto1El patrón de sobresalto lento

Cuando anticipamos que nos va a pasar algo malo, por ejemplo, cuando pensamos que vamos a tocar mal en un concierto, audición, prueba o clase, desarrollamos ansiedad escénica, también llamada “pánico escénico”. Los síntomas del pánico escénico son prácticamente iguales a los del patrón de sobre salto pero usualmente vienen de manera gradual.

Segregamos una gran cantidad de adrenalina durante un periodo determinado de tiempo; los síntomas vuelven que nuestra ejecución se torne imprecisa y rígida. Sin embargo, si logramos identificar el patrón antes de desarrollarlo por completo, tenemos la posibilidad de inhibirlo y de trabajar con nuestro control primario para volverlo en algo constructivo.

3.- El patrón de sobresalto crónico

Acortada

Si nuestra sensación de presión es constante, corremos el riesgo de desarrollar un estado de sobresalto permanente. Este patrón puede llevarnos a sentir falta de confianza, depresión, tristeza, etc. Además de que puede traernos problemas de dolores musculares, desgaste de vértebras, enfermedades crónicas y toda clase de problemas respiratorios, digestivos, circulatorios y nerviosos, por mencionar algunos.

El miedo, la ansiedad, la fatiga y el dolor son emociones que muestran cambios posturales que se pueden identificar perfectamente con el patrón de sobresalto. En todas ellas se puede observar el acortamiento de los músculos y el desplazamiento de la cabeza, que generalmente es seguido por un acortamiento general que lleva al cuerpo a contraerse y a acortarse en el espacio.

Todas estar respuestas automáticas pueden ser reeducadas mediante el trabajo de inhibición y dirección que se hace en las clases de Técnica Alexander.

La condición ideal del control primario es una en la que la cabeza se mantiene en un balance constante, esto es también una respuesta refleja.

No estamos diseñados para permanecer estáticos ni para encontrar una “posición correcta” y quedarnos ahí. Cuando Alexander llamó “Control Primario” a la relación que existe entre la cabeza y la columna, lo hizo por una razón específica: se llama primario porque es la primer relación que responde a un estímulo (nos demos cuenta o no) y, por lo tanto, es el primer elemento en el que tenemos que pensar si consideramos nuestro Uso. Control en este contexto se refiere a la manera en la que la cabeza se reorganiza constantemente arriba de la columna, facilitando la organización y coordinación del resto del cuerpo.

El control que buscamos en las clases de Técnica Alexander es algo que se permite, no es algo que se “hace”, es decir… permitimos que algo ocurra sin intentar hacerlo nosotros, es algo que ocurre solo, como parte de nuestro diseño.

El Control Primario es un requisito de funcionamiento en cualquier actividad. Se vuelve fundamental cuando dicha actividad requiere de mucho desgaste energético y de una coordinación precisa, como es el caso de tocar un instrumento musical o cantar.

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